No creo en la reencarnación, ni en la vida más allá, ni en el averno, ni en el cielo, ni en una vida mejor. Creo en este mundo con todos sus sinsabores y amarguras, con sus retos y sus dolores, con sus sorpresas y sus alegrías.
Sin embargo, si alguien me preguntara:
-¿En qué te gustaría reeencarnar?
Yo contestaría con una amplia sonrisa primaveral:
- Yo quiero ser un Globooooooooo
...Un globo aerostático multicolor lleno de aire, redondo y feliz, atravesar el mundo, el cielo, verlo todo desde arriba.
Sobretodo porque desde arriba todo se ve con distancia. Porque el primer plano no te aturde. Porque la generalidad, el todo, también tiene su encanto. Y vaya encanto!
Claro, si un físico cuántico me escuchara me mataría (creo) porque el mundo se teje en un zoom desmedido e inimaginable, un zoom que nuestra vista y nuestra imaginación más inmediata no alcanza a ver y mucho menos a comprender.
Lo del globo también tiene que ver con la sensación de libertad. No ataduras, ni sacrificios, ni acuerdos, ni conciliaciones, ni nada de nada. Sólo tú (globo) y el aire, las nubes y los pájaros. Sólo tú y el eter. Sólo tú y el silencio. 
Esa es otra de las cuestiones por las que me apetece ser un globo: En el mundo en el que vivo hay mucho ruido. Un cúmulo de palabras sin sentido, de información redundante, de falta de entropía, de frases y conversaciones vacías que en vez de llenarte te dejan vacío.
No hay espacio de silencio para pensar. No existe el momento callado de la reflexión.
Los hombres les tenemos miedo al silencio porque en el nos encontramos frente a frente con todos nuestros demonios y fantasmas por eso impera el bla, bla, bla,,,,
Nuestra sociedad encuentra al silencio, incómodo.
DEJENME DE UNA VEZ SER UN GLOBO!
08/07/2006
Globo
Viñeticas Mona Herbe a las 3:29 PM
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Acerca de mí
- Mona Herbe
- Colombiana. Caribe. Latina. Terrícola… Aunque puesta a elegir me encantaría ser de algún planeta con varias lunas y anillos de colores. Me mueve todo aquello donde quede claro, ya sea de forma tácita o explícita, que somos el producto de la belleza y la podredumbre. En otras palabras, me interesa lo que somos capaces de hacer como especie y nuestra incapacidad para entendernos, para desentrañar la vida y las reglas profundas que mueven desde la subpartícula atómica más ínfima hasta un taladro gigante capaz de abrir grandes agujeros.
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