13/06/2006

Photo Hosted at Buzznet.com

gracias, Mimi!

El vacío es un espacio que no sé cómo se habita porque me siento con alma voladora para llenar lugares que llenaron otros.

Así que cada día soy más hueco, más agujeros por donde facilmente transpasa la luz.

4 secretos:

repepo dijo...

El vacío, como tal, en realidad esta lleno de cosas: de espacio por ejemplo. Está lleno de cosas invisibles también. En el vacío hay rastros, huellas, hasta palabras.

El vacío, para el entendimiento de los físicos aviones, está atiborrado de fluctuaciones cuánticas, de energía que aparece y desaparece.

A mí me gusta el vacío cuando sé que está lleno de cosas desconocidas pero conocibles.

Mona Herbe dijo...

A veces, simplemente, pienso que no hay nada. Pero cuando soy más subjetiva y positiva y le hago caso al corazón, más que a la razón me doy cuenta que lo que dices es cierto. En el vacío hay muchas huellas, y rastros y recuerdos.

Entonces, mi querido físico avión, el vacío como concepto físico, existe o no existe?

repepo dijo...

Sí, Sumercé. Existe y se usa rutinariamente. Sólo que, como decía antes, está lleno de energía que fluctúa. Esa energía es medible indirectamente pero no se puede hacer uso de ella. Claro, existe toda una pseudociencia alrededor de la famosa energía del vacío. Dicen ellos (los que argumentan la posibilidad de usar dicha energía) que los científicos están alineados con fuerzas oscuras que tratan de ocultar la verdad. Dicha verdad resolvería todos los problemas energéticos de la humanidad...

Mona Herbe dijo...

Wow!

Entonces que no sigan investigando sobre la energía producida por fusión, no? Porque si es posible resolver los problemas energéticos apunta de vacío (es un decir, tú me entiendes) el mundo estaría en la gloria.

Volviendo a mi micro universo. Yo a veces habito en el vacío porque me gusta el silencio, porque me siento cómoda.
Aunque otras veces, me da escalofríos porque me recuerda lo sola que estoy.

Archivo del Blog

Acerca de mí

Mi foto
Colombiana. Caribe. Latina. Terrícola… Aunque puesta a elegir me encantaría ser de algún planeta con varias lunas y anillos de colores. Me mueve todo aquello donde quede claro, ya sea de forma tácita o explícita, que somos el producto de la belleza y la podredumbre. En otras palabras, me interesa lo que somos capaces de hacer como especie y nuestra incapacidad para entendernos, para desentrañar la vida y las reglas profundas que mueven desde la subpartícula atómica más ínfima hasta un taladro gigante capaz de abrir grandes agujeros.